CAMBIAR EL RUMBO DE TU VIDA

A menudo subestimamos el poder de la energía positiva sin darnos cuenta que, en realidad, es una fuente inagotable de salud física y mental. La armonía de todos los elementos de nuestra vida, nos abren camino a las nuevas oportunidades, a nuevos desafíos y por qué no a un futuro certero y feliz.

Pero… ¿Qué es exactamente la energía positiva? La energía positiva es una forma de vivir, de comprender el mundo, básicamente se trata de encontrar la armonía con el universo. No se trata de sentirse felices todo el tiempo, ni de estar alegres incluso cuando atravesamos tempestades. Se trata de sintonizar tu vida, tu cuerpo, tu alma y la energía del universo hasta generar sinergia tal que nos permita estar agradecidos y honrar nuestro presente para apostar a un futuro equilibrado.

Muchas veces la rutina y los problemas diarios nos llevan a vivir con un halo de pesimismo y terquedad en nuestras vidas. Eso, indefectiblemente nos lleva a un círculo vicioso de negatividad que no nos ayuda a progresar y lo que es aún peor, limita nuestro horizonte quitando de en medio aquellas oportunidades que podrían darnos un propósito en esta vida.

Pero, la búsqueda de la energía positiva, el esfuerzo diario y el trabajo duro te ayudarán a llegar a un nuevo estado de armonía universal que te abrirá las puertas de aquello que tanto deseaste.

La ecuación es simple, a mayor proyección positiva de tu mente, mayores serán las oportunidades que el destino pondrá frente a ti. Sé que suena algo simplista, pero la verdad es que el poder de la mente es inmenso. Muchos de nosotros desconocemos lo que somos capaces de hacer con tan solo imaginar el desenlace de una situación, pero lo cierto es que proyectándonos nos auto programamos para que eso efectivamente suceda.

El destino nunca está marcado, nunca depende de otros y nunca es definitivo.
El destino debe ser siempre decidido en primera persona.

Decide dónde quieres estar dentro de un tiempo para poder marcar una ruta, siempre puedes cambiar de idea, de camino, de estrategia, pero nunca llegará ese destino si no te atreves a desearlo. Una actitud derrotista que el tiempo decidirá solo te hace caminar en círculos sobre ti mismo, cambiará todo, tu físico, tu entorno,  pero tú no dejarás de estar en el mismo sitio de siempre, queriendo formar parte de una vida que no es la que tienes.

No culpes al destino de no darte lo que mereces, la vida no es justa, al menos para quien nunca va a buscar lo que considera que merece. Ser conformista puede ser tu destino, pero solo si te encargas de que así sea.

Las prioridades cambian, y con ello nuestros actos y nuestras decisiones, pero siempre que estés siendo coherente con lo que buscas en ese momento, vivir merece la pena. Es bueno intentar cambiar el destino con nuestros actos. Está claro que son muchas las ocasiones en las que nos encontramos con elecciones en las que tenemos que decidir, entre malo y peor, en ese momento solo queda postergar el éxito al futuro y considerar que la elección solo retrasa que alcance el destino que ahora tengo en mente.

El destino nunca debe estar atado a algo material, o a otra persona que no seas simplemente tú. Por supuesto que es viable tener como meta vivir para lograr algo, pero ¿qué sucede cuando se consigue? Debemos permitirnos ser ambiciosos, querer lograr cosas nuevas continuamente, pero cuando se trata de cosas materiales, siempre ambicionamos más, y eso nunca nos permite disfruta de lo que tenemos en el presente.

La felicidad es más fácil de conseguir cuando establecemos el destino como un camino y no como una meta

El pasado, presente y futuro está sucediendo simultáneamente o al mismo tiempo. Desde nuestra perspectiva, el pasado es algo que ya ha sucedido. El presente es algo que está sucediendo a medida que lees este artículo. Al igual que el pasado, el futuro es algo que ya ha sucedido. Sin embargo, el futuro tiene infinitas posibilidades, por lo que el destino no está escrito. Recuerda, el pasado, presente y futuro están sucediendo al mismo tiempo. Pero claro está, esta es la teoría de aquellos que no creen en el destino, y piensan que nuestras propias acciones determinan por sí sola lo que nos pasa. Esta opinión normalmente pertenece a personas jóvenes, inteligentes y racionales. Sin embargo, su suprema confianza no suele sobrevivir el curso errático e impredecible de la vida.

Y por otra parte están los que no sólo cree en el destino, también insisten en que simplemente no se puede cambiar. Pero incluso los más acérrimos creyentes en el destino no piensan que el destino determina cada detalle de nuestra vida. Por ejemplo, son pocos los que piensan que, si añado hoy una cucharada de azúcar en el café en lugar de las dos habituales, es porque fue una parte de mi destino. La verdad sobre el destino es compleja, y todos los diversos puntos de vista tienen un grado de verdad, pero ninguno de ellos tiene la verdad universal.

El pasado tiene mucha importancia, ya que es el camino que nos ha llevado al presente donde estamos ahora, y también es la fuerza que nos dirige hacia el futuro más probable. La familia con la que hemos crecido, las personas que hemos conocido, las experiencias que hemos vivido… todo esto nos ha llevado hasta donde estamos ahora, y nos está impulsando hacia un futuro que, si no decidimos cambiar de dirección, será el que nos encontraremos.

La pregunta es: ¿podemos cambiar el pasado para modificar el presente, y también el futuro que nos espera? ¿Podemos cambiar de línea temporal y modificar así nuestra vida?

La respuesta es sí.

La manera de cambiar el pasado desde el presente es muy simple. El procedimiento es el siguiente:

  1. Relájate y concéntrate en el momento pasado que quieres cambiar.
  2. Imagínate mentalmente los cambios que quieras introducir.
  3. Y ya está.

Por ejemplo, imagina que discutiste con un amigo, y que lamentas algunas cosas que dijiste. Pues retrocede mentalmente en el tiempo, revive la situación y cambia tus palabras.

Nunca subestimes el poder de tu mente. Es una herramienta increíblemente potente. Además, no cuesta nada probarlo, ¿verdad?Hacer las paces con nuestro pasado es un aspecto muy importante a la hora de afrontar el presente y el futuro con tranquilidad, y poder encontrar nuestro lugar en el mundo.

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest

Share This

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar